Leo en un artículo antiguo de Carmen Posadas acerca del FOMO (fear of missing out), es decir, el miedo a perderse algo, y me quedo muy pensativa. La verdad es que muchos de nosotros caminamos como pollo sin cabeza buscando más formación, más aprendizaje, más hacer esto o lo otro, más presencia en tal o cual red, y al final solo nos produce estrés y desasosiego, porque no llegas, porque físicamente es imposible hacer tantas cosas.

Me incluyo en aquellos que quieren aprender un poco de todo. Durante muchos años he hecho cursos y más cursos, y la verdad es que los he disfrutado, en su mayor parte. Y digo en su mayor parte, porque cuando tenías que hacer cinco cursos a la vez, cumplías el expediente y no saboreabas el conocimiento.

En los trabajos ahora pasa un poco así. Muchos profesionales, sobre todo los autónomos, tienen que buscarse la vida aquí y allá y van picoteando y probando mil cosas antes de saber si la anterior funcionaba. Estamos tan infoxicados a veces, tenemos demasiada información en las redes sociales e internet sobre lo que hace tal o cual persona, que por supuesto, trata de convencernos de que lo suyo es lo más, de que solo si haces lo que él o ella hace, conseguirás el éxito.

Y el éxito depende de muchos factores, no solo de lo que hace ese tipo. Dependerá de las experiencias previas, de lo que vende o hace, del tipo de clientes o lectores, si son libros… es decir. Que uno no puede replicar exactamente lo que hace otra persona, porque NO es esa persona.

Dicho esto y siendo como soy de naturaleza positiva, pero realista, te diré que casi todo es posible. Y me explico.

Si uno se propone hacer  UNA cosa, con perseverancia y esfuerzo, puede lograrlo. De eso no tengo ninguna duda.

Si te enfocas en una cosa de por vez (y habla una ex-multitarea, por lo que sé de qué te hablo), es mucho más fácil conseguir acabarla, y tener esa satisfacción de haberlo hecho, que es muy importante. Yo tengo una agenda donde voy escribiendo todas mis tareas, sean pequeñas o no, solo por el hecho de tacharlas cuando las acabo. Estoy segura de que eso debe producir la hormona de la felicidad, porque es muy agradable.

Si dejas de seguir cualquier cosa que veas por Internet y te centras en lo que tú quieres (preferiblemente, pensado con el corazón), y en base a eso, buscas los conocimientos y el aprendizaje necesario, los estudias, y lo que es más importante, LOS APLICAS, posiblemente, tengas más probabilidades de tener éxito, sea lo que sea que hagas.

Si pasas a la acción en lugar de quedarte analizando y aprendiendo y contrastando lo que dicen unos y otros, seguro que llegas mucho antes a la meta. Ya sabes de lo que hablo, del parálisis por el análisis.

Lo de pasar a la acción me vale para cualquier cosa. Vale para decidirte a hacer ejercicio, para recoger la casa, para publicar un libro o lanzar un negocio.

Si haces las cosas poco a poco, y no todas a la vez, no deprisa, sino valorando lo que haces, va a ser más fácil. Me encanta esa frase o cita que dice que “si das un paso aunque sea pequeño hoy, dentro de 30 días ya estarás muy lejos”, o algo así. Y esto te sirve para escribir un libro (escribe aunque sea 100 palabras, mejor que cero), para dedicarte a las redes sociales (empieza por una, ya llegarás a todas), o para adelgazar (empieza quitándote las bebidas gaseosas, por ejemplo). Y este “secreto” tiene un potencial INCREÍBLE, si lo aplicásemos.

Los humanos somo seres increíbles, capaces de hacer cualquier cosa que nos propongamos. Deja atrás el MLQT (es decir Miedo a Lo Quiero Todo) y no quieras llegar a hacer todo lo que veas. Porque, al final, eso te producirá una gran frustración, porque es imposible hacer todo, y os aseguro que yo lo he intentado, hasta que te das cuenta de que es mejor escribir dos novelas que cuatro, o una que dos, hasta que te das cuenta de que es bueno sentarse en el sofá y mirar al infinito, o pasar un rato con la familia, con tus hijos, porque sabes que van a crecer y te puedes perder los años más bonitos en los que eres parte o casi el centro de su vida. Porque luego crecen y se van, como tiene que ser; tus padres fallecen, tu pareja puede irse, o trabajar demasiado, o cualquier cosa. De repente tienes amigos y en otro momento, se mudan, o en ese trabajo, en el que te has dejado la piel, hacen un ERE o te despiden y te vas a la calle.

Y total, ¿para qué?

¿Para qué buscar tanto? Creo que hay que disfrutar del momento, llámalo como quieras, mindfulness, slowlife, me da igual la etiqueta que le pongas, pero haz lo que te guste, y hazlo bien.

Muchos escritores, y ya os digo que yo he sido así, nos afanamos por sacar un nuevo libro cada x meses, porque pensamos que tenemos que hacerlo. Personalmente tengo muchas historias que contar, y me estresa un poco no poder escribirlas ¡ya! porque me encantan…. pero al final, te das cuenta que a lo mejor es más importante darte un paseo, o jugar con tu hijo, o sentarte al lado de tu pareja y cogerte de la mano. Porque, si eres activa y te comprometes con lo que te gusta, al final vas a hacer esa novela, y vas a convertirte en una DDLT ( disfrutona de lo tuyo) y siendo una DDLT, te aseguro que lo que hagas, va a ser algo de PM (esto no hace falta traducirlo, ¿verdad?)

¡Hasta pronto!

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